Daniel Nallar no es cualquier funcionario municipal de la ciudad de Salta. Es el Secretario Legal y Técnico de la gestión de Bettina Romero. Hombre de los llamados fuertes dentro del clan. Autoriza y rechaza sin consultar. La impunidad con la que se maneja dentro de la estructura municipal de Bettina es demasiado «burda», como catalogó su accionar irregular la abogada Liliana Mazzone.
Lo denunció por incompatibilidad en el cargo que ejerce frente a su representación legal de las firmas que han enjuiciado a la Municipalidad de Salta por actualización de sus servicios ante el estado municipal y también el provincial.
Mazzone semanas atrás. explicó en un medio capitalino que “Daniel Nallar ofició como funcionario en las firmas de los contratos de Plumada S.A para la guardia de archivos, Cresud por la explotación de Salta Forestal y con Casinos Austria por la explotación comercial de los juegos de azar”. En la denuncia se explica que “Nallar actuaba desde el gobierno cuando concedía un negocio, y cuando lo perdía, actúa como abogado de la empresa”. Algunas de estas maniobras le han costado a la Municipalidad de Salta $500 millones. Y si se siguen sumando denuncias, quizás nos enteremos de otro tanto millones de pesos.
Nallar denunciado por corrupción: habría favorecido a empresas siendo funcionario
La protección y la impunidad con la que se maneja tiene motivos. Es el alfil del clan todopoderoso. Goza de un perfil de pequeño burgués. Titular de la cátedra de derecho administrativo de la Universidad Católica de Salta, y ex Secretario de Seguridad de la provincia en la gobernación de Juan Carlos Romero. Su curriculum profesional lo llevó a asesorar varios municipios del interior que estaban en banca rota. Conoce de las irregularidades que lo acusan. Suma denuncias, pero el hombre sigue tranquilo, como si supiera que hay un Dios que lo protege.



